Diagnostico
estratégico
Define con claridad qué cambiar para que tu proyecto deje de verse improvisado.
Decisiones concretas para ordenar y estructurar desde el inicio.
Arquitecta de interiores especializada en Dirección de Arte. Trabajo con producciones y marcas que buscan elevar su estándar visual más allá de la estética superficial.
Combino estructura espacial y dirección cromática para transformar conceptos en mundos ejecutables en producciones, escenas y experiencias.
Porque el diseño no se improvisa. Se dirige.
Hoy es fácil producir contenido. Un espacio armado, buena luz y listo.
¿Y por qué algunos proyectos se ven sólidos, coherentes, memorables y otros se sienten genéricos aunque tengan los mismos recursos?
No es un tema de producción. Es un tema de dirección.
Cuando el espacio no tiene intención, no construye identidad, no sostiene la narrativa, no se recuerda.
Ahí es donde el espacio deja de ser fondo o escenografía y empieza a comunicar, posicionar y contar.
Define con claridad qué cambiar para que tu proyecto deje de verse improvisado.
Decisiones concretas para ordenar y estructurar desde el inicio.
Convierte tu idea en un sistema visual con coherencia, identidad y nivel.
Aquí se construye el lenguaje visual del proyecto.
Asegura que lo diseñado se sostenga en la realidad, no solo en concepto.
Supervisión y criterio para mantener el nivel en ejecución.
Un proyecto sólido no depende de inspiración.
Depende de estructura y decisiones claras.
Cada etapa es importante para asegurar coherencia visual y viabilidad.
Alineamos intención, narrativa, identidad y alcance real.
Concepto, espacio y dirección cromática se articulan bajo una lógica coherente.
Las decisiones se traducen en soluciones ejecutables, no en ideas abstractas.
Control en montaje y producción para mantener el nivel definido.
Sección 6: cada carrusel carga automáticamente todas las imágenes disponibles de su proyecto, con controles laterales y deslizamiento automático.